domingo, 23 de noviembre de 2014

Adaptación del cuento "Toda clase de pieles" (2)


Érase una vez, un rey y una reina que vivían en un lejano país. Su casa era un hermoso palacio decorado con mosaicos y jardines, situado en lo alto de una pequeña colina. Desde allí  se divisaba un poblado valle, con un río caudaloso,  estrecho y calmo.

El rey y la reina se querían mucho, pero no eran del todo felices, no podían tener hijos. La reina adoraba a los niños y este hecho la hacía muy desdichada.
Una tarde de primavera la reina se llevó una alegría inmensa al enterarse de que ¡por fin estaba embarazada! El rey y la reina ilusionados esperaron 9 meses felices y dichosos hasta que llegó el gran día. Una niña preciosa de mejillas sonrosadas había nacido para hacerles los padres más felices del reino. Cuando la tuvo en brazos, la reina la miró y dijo:

–  Te llamarás Aurora.

Dicha felicidad no duró a penas, esa misma noche la pequeña Aurora murió trágica e inesperadamente.
Una tristeza más grande que su reino se apoderó de los reyes. La reina lloraba noche y día y nada ni nadie conseguían animarla. No podía dejar de pensar en su pequeña. El reino entero estaba triste, no se celebraban fiestas, no se recibían visitas…  

Pasaron  años tristes, muy tristes  hasta que una mañana de otoño cuando la reina salía a dar su paseo matinal por los jardines, al abrir la puerta  de palacio, vio una cestita de mimbre. Dentro de la cestita había una preciosa niña. La niña dormía placidamente.

–  ¡Alegría! ¡Alegría! ¡Hemos tenido un regalo!  ¡Hemos tenido un regalo! – gritaba  la reina.
–  ¿Un regalo? ¿Un regalo?  –  preguntaba el rey.
–  ¡Es una niña! – gritaba la reina
– ¿Una niña? ¡Maravilloso!! Y…¿Cómo la llamaremos?  – preguntó el rey impresionado y confuso.
– ¡Oh! Querido... – exclamó ella  la llamaremos Aurora.  – Dijo la reina.
El palacio se llenó de alegría, celebraron una gran fiesta con muchos invitados que llenaron de regalos a Aurora. Su madre le regaló una cajita de música.

El palacio se llenó de alegría, celebraron una gran fiesta, con muchos invitados. Los invitados llevaron muchos regalos a la niña, a la que decidieron ponerle Aurora. Su madre le regaló una cajita de música.
Aurora creció muy feliz en su palacio, jugando y escuchando su cajita de música, por la que sentía una gran pasión. Al descubrir este amor por la música, sus padres empezaron desde muy pequeña a introducirla en el mundo musical enseñándole a tocar la lira.
La niña tocaba de maravilla. Nunca en ningún reino se había escuchado a nadie tocar de esa forma tan bella. Los padres adoraban escucharla, le traían a palacio los mejores profesores. Aurora creció con su música y cada día que pasaba tocaba mejor.

Los reyes no dejaban a Aurora salir de palacio, temían que le ocurriera alguna desgracia eran muy sobre protectores con su hijita y solo querían que tocase su música para ellos. En el pueblo le llamaban Aurora la princesa prisionera.
Un cumpleaños recibió como regalo una lira de madera de roble. Cada cumpleaños recibía una lira nueva, de este modo los reyes intentaban que Aurora no pensase en salir de palacio y se entretuviese con sus liras. Pero lo que ella realmente deseaba era salir a la ciudad y conocer jóvenes músicos.

– ¿Cuando podré ir a tocar a la ciudad madre? – preguntaba  constantemente.
– Eres muy joven querida hija, debes esperar a ser mayor, no olvides que eres una princesa. –  Le contestaba su sobre protectora madre.
– ¡Pero yo quiero ir!

Aurora no entendía el comportamiento de sus padres, ella quería conocer la ciudad y tocar para más gente. Los deseos de Aurora aterraban a sus padres por lo que decidieron encerrarla en la torre más alta de palacio. En aquella habitación sólo tocaba su lira de madera de roble, no podía salir, incluso comía y dormía allí.
Sus padres querían que se casara con el hijo de un rey viudo de un reino vecino que poseía una gran cantidad de tierras. Este príncipe era mayor y un gran guerrero. Ella no quería  casarse con él de ninguna manera pero como sus padres insistían tanto ella accedió, a cambio de una petición: sólo se casaría con él cuando las tres liras más preciosas jamás elaboradas (una de oro con la que tocaría canciones de amor, una de plata con la que tocaría canciones de amistad y otra de platino con la que tocaría canciones tristes) fueran suyas.
Pasaron los años y prisionera en su torre Aurora solo pensaba en que tendría que pasar muchísimo tiempo hasta que las liras llegaran a sus manos pues sabía que su elaboración era una tarea difícil. 
Una mañana fría, sus padres le entregaron las tres liras que había pedido: una de oro, una de plata y la última de platino. Aurora se vio obligada a escapar de palacio y durante tres días trazó un plan de huida.  Tres años, tres liras, tres días pensando en escapar…

Una noche, la criada que le dejaba siempre la cena se olvidó de cerrar la puerta y Aurora aprovechó para llevar a cabo su plan. Metió la cajita de música que le regaló su madre,  la lira de oro, la lira de plata y la lira de platino en un zurrón. Buscó en el armario de su madre y encontró un estupendo abrigo hecho con toda clase de pieles. Le quedaba grande pero le protegería.
Esa noche, la princesa Aurora mientras todos dormían, salió por la puerta de palacio con su zurrón y su abrigo hecho con toda clase de pieles, camino de la ciudad.

Pasó la primera noche acurrucada bajo un roble muerta de miedo, tapada con su abrigo hecho con toda clase de pieles. Por la mañana mientras sus padres la buscaban desesperados por todo el reino, ella caminaba decidida y feliz dejando atrás  su palacio donde había sido prisionera. Caminó horas y horas sin rumbo dispuesta a conocer lo que el mundo le tenía preparado A pesar de todo, Aurora deseaba tocar pero no podía correr el riesgo de que sus padres la escucharan y la  descubrieran. Su abrigo de toda clase de pieles le servía de disfraz.

Al final del día, cansada y hambrienta, se paró a descansar y escuchó la música de su cajita. ¡Alguien estaba tocando muy cerca de allí la música de su cajita! Agudizó el oído para reconocer de donde procedía el sonido y tras unos segundos de confusión por fin dio con el lugar. Era una casa grande, una posada, entró sigilosa, sin que la vieran y se escondió detrás de un banco. La música sonaba como los ángeles. Deseaba tocar con toda su alma, pero estaba muy cansada, muerta de hambre y no podía ser vista. Empezaba a sentir miedo…
Se quedó dormida detrás del banco.
La hija de la posadera era una niña de ocho años llamada Helena. Al ver unas pieles debajo del banco se acercó a acariciarlas. Aurora despertó asustada y rápidamente puso su dedo índice en la boca pidiendo silencio. La niña entendió perfectamente el silencio y con un susurro se llevó a Aurora  a su cuarto.
–   Aquí estaremos mejor, me llamo Helena y soy la hija de la dueña de la posada  – susurró -    ¿Cuál es tu nombre?
–  Mi nombre es Aurora. Llevo todo el día caminando… me he escapado de casa… –   le dijo Aurora tímidamente. – Estoy muy cansada…
– ¡Oh vaya! ¡Estarás hambrienta! Te traeré pan con leche. – le dijo Helena con mucha ternura.

Cuando la hija de la posadera volvió de la cocina, Aurora estaba dormida. A la mañana siguiente Aurora y Helena salieron a dar un paseo pero guardó su secreto y no le dijo que era una princesa, ni por qué se había escapado.  A Helena no le importó. Le ofreció quedarse a vivir con ella y su madre a cambio de ayudarlas en la posada. Aurora no había trabajado nunca, pues era una princesa, pero aceptó. Cada mañana, se levantaba muy temprano y hacía las tareas que le mandaban. Trabajaba duramente. Helena y ella se hicieron muy amigas y prometieron ayudarse siempre.
 Sin embargo Aurora  se sentía triste, haba conseguido escapar de la prisión de palacio y ahora estaba prisionera en la posada. No podía tocar por miedo a ser escuchada y esto la hacía más desgraciada aún.

Un día, a la hora de la siesta, Aurora  se puso el abrigo de toda clase de pieles y se refugio con su amiga en un bosquecillo cercano. Allí podría  tocar y deleitar los oídos Helena. Tenía miedo de que alguien escuchase su música y sus padres la encontrasen pero ella necesitaba tocar su lira. Tocaba con la lira de platino con la que solo tocaba canciones tristes. Día tras día, a la hora de la siesta iban a tocar al bosquecillo donde se sentían libres y felices. 

Una tarde, a la hora de la siesta, un apuesto y valiente príncipe del reino vecino que paseaba por allí en su caballo, escuchó una de las canciones que Aurora tocaba. Encantado por aquel sonido, detuvo su marcha, y escuchó atónito las bellas notas que llegaban a sus oídos. Escondido tras un árbol disfrutó de la maravillosa melodía.

Al día siguiente, el príncipe volvió al bosquecillo montado en su caballo. Aurora tocaba su lira de plata con la que solo tocaba canciones de amistad. El príncipe no pudo contenerse y se mostró ante ella. Amaba  la música y nunca había escuchado nada igual.
Se presentó muy cortés y le manifestó la profunda admiración que sentía por el arte que emanaba aquella lira al ser tocada por ella. Aurora se enamoró locamente del príncipe y de su pasión por la música.

Al día siguiente, emocionada y feliz Aurora le contó a su amiga Helena lo dichosa que se sentía y sin perder un segundo, se puso su abrigo de toda clase de pieles y salió corriendo al bosquecillo a tocar con su lira de oro, con la que solo tocaba canciones de amor. El príncipe, con una gran sonrisa dibujada en su rostro sacó del zurrón su lira y acompañó a Aurora tocando la misma canción. Mirándole a los ojos le declaró su amor eterno.

Acompañada del príncipe músico, Aurora volvió a palacio con sus padres vestida  con su abrigo de toda clase de pieles. Para celebrar el regreso y el noviazgo de su hija celebraron una gran boda acompañados de todos los músicos  de ambos reinos. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

Justificación

La edad a la que va dirigida mi adaptación es la de 8 – 9 años (tercero de primaria)  A esta edad, nuestros lectores se encuentran en la etapa de las operaciones concretas donde las características que mejor asimilan en los cuentos son entre otras, el vocabulario de lectura fácil, frases ni demasiado largas ni complicadas y los diferentes usos de expresión. Esta, es una adaptación sencilla que cumple estas propiedades, así como el esquema básico de libros infantiles con un inicio, nudo y desenlace.

También he elegido esta edad porque uno de los temas favoritos de la etapa fantástico-realista en la que se encuentran nuestros lectores son las aventuras. Nuestra protagonista, deseosa de descubrir mundo huye de palacio desapegándose de la sobreprotección de sus padres. El miedo al que se enfrenta al encontrarse sola, el nuevo hogar donde debe trabajar y los retos a los que se enfrenta hasta finalmente enamorarse a través de la música y casarse y volver a palacio con sus padres son los principales motivos de este cuento. En este caso se podría decir que dos de los motivos principales que caracterizan al cuento (huida, búsqueda de amor) van unidos: la búsqueda del amor verdadero y el ansia de Aurora por conocer a otros que amen la música tanto como ella  la llevan a fugarse de palacio.

Además de las aventuras, uno de los temas favoritos en esta etapa son aquellos en los que el protagonista se enfrenta a los problemas básicos como el miedo, la familia y la amistad... (F.Cubells) Es importante destacar que  en los cuentos folclóricos no es necesario que nuestros lectores se identifiquen con los protagonistas sino que son personajes a los que les gustaría parecerse de mayores. 


Aspectos conservados
  • Estructura interna del cuento folclórico : salida del hogar, prueba de maduración, creación del nuevo núcleo familiar.
  • Muerte de un ser querido.
  • Núcleo familiar de la princesa. (Hija única, muy protegida por sus padres)
  • Huida del hogar: La protagonista se ve obligada a marchar de palacio para cumplir sus deseos.
  • Petición de regalos para retrasar el matrimonio con el príncipe del reino vecino.
  • Se lleva con ella los regalos y recuerdos de su infancia y los usa.
  • Pérdida y ocultación de su estatus.
  • Realiza tareas por debajo de su condición de princesa.
  • El abrigo.
  • Final feliz.

Aspectos modificados


  • Arquetipos relacionados con la princesa y el príncipe: Sustituí la belleza por el talento musical. La música es una manera de transmitir belleza y el virtuosismo de Aurora la hace única y hermosa. También introduje otros valores en la princesa como el respeto que manifiesta hacia Helena.
  • El príncipe se enamora de  Aurora a través de la música.
  • Los vestidos por las liras.
  • Introducción de Helena como el personaje que le ayuda a sobrevivir.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Adaptación del cuento de los hermanos Grimm "Toda clase de pieles"


Érase una vez, un rey y una reina que vivían en un lejano país. Su casa era un hermoso palacio decorado con mosaicos y jardines, situado en lo alto de una pequeña colina. Desde allí  se divisaba un poblado valle, con un río caudaloso,  estrecho y calmo.

El rey y la reina se querían mucho, pero no eran del todo felices, no podían tener hijos. La reina adoraba a los niños y este hecho la hacía muy desdichada.
Una tarde de primavera la reina se llevó una alegría inmensa al enterarse de que ¡por fin estaba embarazada! El rey y la reina ilusionados esperaron nueve  meses felices y dichosos hasta que llegó el gran día. Una niña preciosa de mejillas sonrosadas había nacido para hacerles los padres más felices del reino. Cuando la tuvo en brazos, la reina la miró y dijo:

–  ¡Te llamarás Aurora!

Dicha felicidad a penas duró, esa misma noche la pequeña Aurora murió trágica e inesperadamente.
Una tristeza más grande que su reino se apoderó de los reyes. La reina lloraba noche y día y ni nada ni nadie conseguían animarla. No podía dejar de pensar en su pequeña. El reino entero estaba triste, no se celebraban fiestas, no se recibían visitas...

Pasaron  años tristes, muy tristes  hasta que una mañana de otoño cuando la reina salía a dar su paseo matinal por los jardines, al abrir la puerta  de palacio vio una cestita de mimbre. Dentro de la cestita había una preciosa niña. La niña dormía placidamente.

–  ¡Alegría! ¡Alegría! ¡Hemos tenido un regalo!  ¡Hemos tenido un regalo! – gritaba  la reina.
–  ¿Un regalo? ¿Un regalo?  –  preguntaba el rey.
–  ¡Es una niña! – gritaba la reina
– ¿Una niña?  ¡Maravilloso!y... ¿Cómo la llamaremos?  – preguntó el rey impresionado y confuso.
– ¡Oh! Querido... – exclamó  ¡la llamaremos Aurora!

El palacio se llenó de alegría, celebraron una gran fiesta con muchos invitados que llenaron de regalos a Aurora. Su madre le regaló una cajita de música.


Aurora creció muy feliz en su palacio, jugando y escuchando su cajita de música, por la que sentía una gran pasión. Al descubrir este amor por la música, sus padres empezaron desde muy pequeña a introducirla en el mundo musical enseñándole a tocar la lira.
La niña tocaba de maravilla. Nunca en ningún reino se había escuchado a nadie tocar de esa forma tan bella. Los padres adoraban escucharla, le traían a palacio los mejores profesores. Aurora creció con su música y cada día que pasaba tocaba mejor.
Los reyes no dejaban a Aurora salir de palacio, temían que le ocurriera alguna desgracia. Eran muy protectores con su hijita y solo querían que tocase su música para ellos. En el pueblo  le llamaban Aurora la princesa prisionera.

Cada cumpleaños, recibía como regalo una lira nueva. De este modo los reyes intentaban que Aurora no pensase en salir de palacio y se entretuviese con sus liras. Tenía tres liras: una de oro con la que tocaba canciones de amor, una de plata con la que tocaba canciones sobre la amistad, y otra de platino con la que tocaba canciones tristes, pero lo que ella realmente deseaba era salir a la ciudad y conocer jóvenes músicos.

– ¿Cuando podré ir a tocar a la ciudad madre? – preguntaba constantemente.
– Eres muy joven querida hija, debes esperar a ser mayor, no olvides que eres una princesa. –  Le contestaba su protectora madre.

Aurora no entendía el comportamiento de sus padres, ella quería conocer la ciudad y tocar para más gente así que ideó un plan para cumplir sus deseos. Metió la cajita de música que le regaló su madre,  la lira de oro, la lira de plata y la lira de platino en un zurrón. Buscó en el armario de su madre y encontró un estupendo abrigo hecho con toda clase de pieles. Le quedaba grande pero le protegería. Esa noche, la princesa Aurora mientras todos dormían, salió por la puerta de palacio con su zurrón y su abrigo hecho con toda clase de pieles, camino de la ciudad.

Pasó la primera noche acurrucada bajo un roble, muerta de miedo, tapada con su abrigo hecho con toda clase de pieles. Por la mañana mientras sus padres  la buscaban desesperados por todo el reino, ella caminaba decidida y feliz dejando atrás el palacio donde había sido prisionera. Caminó horas y horas sin rumbo dispuesta a conocer lo que el mundo le tenía preparado. 
Aurora deseaba tocar sus liras pero no podía correr el riesgo de que sus padres la escucharan y la descubrieran. Su abrigo de toda clase de pieles le servía de disfraz.

Al final del día, cansada y hambrienta  se paró a descansar y escuchó la música de su cajita. ¡Alguien estaba tocando muy cerca de allí la música de su cajita! Agudizó el oído para reconocer de donde procedía el sonido y tras unos segundos de confusión por fin dio con el lugar. Era una casa grande, una posada. Entró sigilosa sin que la vieran y se escondió detrás de un banco. La música sonaba como los ángeles. Deseaba tocar con toda su alma, pero estaba muy cansada, muerta de hambre y no podía ser vista. Tenía mucho miedo... sin darse cuenta se quedó dormida detrás del banco.

La hija de la posadera era una niña de 8 años llamada Helena. Al ver unas pieles debajo del banco se acercó a acariciarlas. Aurora despertó asustada y rápidamente se puso el dedo índice en la boca pidiendo silencio. La niña entendió perfectamente y con un susurro se llevó a Aurora  a su cuarto.

–  Aquí estaremos mejor, me llamo Helena y soy la hija de la dueña de la posada  – susurró   ¿Cuál es tu nombre?
–  Mi nombre es Aurora. Llevo todo el día caminando… me he escapado de casa – dijo Aurora tímidamente. – Estoy muy cansada…
–¡Oh vaya! La verdad es que tienes un aspecto horroroso y ¡estarás hambrienta! Te traeré pan con leche – dijo Helena con mucha ternura.

Cuando la hija de la posadera volvió de la cocina, Aurora estaba dormida. A la mañana siguiente Aurora y Helena salieron a dar un paseo. La princesa guardó su secreto y no le dijo donde vivía, ni por qué se había escapado. A Helena no le importó. Le ofreció quedarse a vivir con ella y su madre a cambio de ayudarlas en la posada. Aurora no había trabajado nunca, pues era una princesa, pero aceptó. Cada mañana, se levantaba muy temprano y hacía las tareas que le mandaban. Trabajaba duramente. Helena y ella se hicieron muy amigas y prometieron ayudarse siempre.

Sin embargo Aurora  se sentía triste. Había conseguido escapar de la prisión de palacio y ahora era prisionera en la posada. No podía tocar por miedo a ser escuchada y esto la hacía más desgraciada aún.

Un día, a la hora de la siesta, Aurora  se puso el abrigo de toda clase de pieles y se refugio con su amiga en un bosquecillo cercano. Allí podría  tocar y deleitar los oídos de Helena. Tenía miedo de que alguien escuchase su música y sus padres la encontrasen pero ella necesitaba tocar su lira. Tocaba con la lira de platino con la que solo tocaba canciones tristes. Día tras día, a la hora de la siesta iban a tocar al bosquecillo donde se sentían libres y felices. 

Una tarde, a la hora de la siesta, un apuesto y valiente príncipe del reino vecino que paseaba por allí en su caballo, escuchó una de las canciones que Aurora tocaba. Encantado por aquel sonido, detuvo su marcha, y escuchó atónito las bellas notas que llegaban a sus oídos. Escondido tras un árbol disfrutó de la maravillosa melodía.

Al día siguiente, el príncipe volvió al bosquecillo montado en su caballo. Aurora tocaba su lira de plata con la que solo tocaba canciones de amistad. El príncipe no pudo contenerse y se mostró ante ella. Amaba  la música y nunca había escuchado nada igual.
Se presentó muy cortés y le manifestó la profunda admiración que sentía por el arte que emanaba aquella lira al ser tocada por ella. Aurora se enamoró locamente del príncipe y de su pasión por la música.

Al día siguiente, emocionada y feliz Aurora le contó a su amiga Helena lo dichosa que se sentía y sin perder un segundo, se puso su abrigo de toda clase de pieles y salió corriendo al bosquecillo a tocar con su lira de oro, con la que solo tocaba canciones de amor. El príncipe, con una gran sonrisa dibujada en su rostro sacó su lira del zurrón y acompañó a Aurora tocando la misma canción. Mirándole a los ojos le declaró su amor eterno.

Acompañada del príncipe músico, Aurora volvió a palacio con sus padres vestida  con su abrigo de toda clase de pieles. Para celebrar el regreso y el noviazgo de su hija celebraron una gran boda acompañados de todos los músicos  de ambos reinos. 
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

Justificación

La edad a la que va dirigida mi adaptación es la de 8 – 9 años (tercero de primaria).  A esta edad, nuestros lectores se encuentran en la etapa de las operaciones concretas donde las características que mejor asimilan en los cuentos son entre otras, el vocabulario de lectura fácil, frases ni demasiado largas ni complicadas y los diferentes usos de expresión. Esta, es una adaptación sencilla que cumple estas propiedades, así como el esquema básico de libros infantiles con un inicio, nudo y desenlace.

También he elegido estas edades porque uno de los temas favoritos de la etapa fantástico-realista en la que se encuentran nuestros lectores son las aventuras. Nuestra protagonista, deseosa de descubrir mundo huye de palacio desapegándose de la sobreprotección de sus padres. El miedo al que se enfrenta al encontrarse sola, el nuevo hogar donde debe trabajar y los retos a los que se enfrenta hasta finalmente enamorarse a través de la música, casarse y volver a palacio con sus padres son los principales motivos de este cuento.  En este caso se podría decir que dos de los motivos principales que caracterizan al cuento (huida, búsqueda de amor) van unidos: la búsqueda del amor verdadero y el ansia de Aurora por conocer a otros que amen la música tanto como ella  la llevan a fugarse de palacio.

Además de las aventuras, uno de los temas favoritos en esta etapa son aquellos en los que el protagonista se enfrenta a los problemas básicos como el miedo, la familia y la amistad... (F.Cubells) Es importante destacar que en los cuentos folclóricos no es necesario que nuestros lectores se identifiquen con los protagonistas sino que son personajes a los que les gustaría parecerse de mayores. 

Aspectos conservados
  • Estructura interna del cuento folclórico : salida del hogar, prueba de maduración, creación del nuevo núcleo familiar.
  • Muerte de un ser querido.
  • Núcleo familiar de la princesa (hija única, muy protegida por sus padres)
  • Huida del hogar: La protagonista se ve obligada a marchar de palacio para cumplir sus deseos.
  • Se lleva con ella y usa los regalos y recuerdos de su infancia.
  • Pérdida y ocultación de su estatus.
  • Realiza tareas por debajo de su condición de princesa.
  • El abrigo de toda clase de pieles.
  • Final feliz.
Aspectos modificados

  • Arquetipos relacionados con la princesa y el príncipe: Sustituí la belleza por el talento musical. La música es una manera de transmitir belleza y el virtuosismo de Aurora la hace única y hermosa. También introduje otros valores en la princesa como el respeto que manifiesta hacia Helena. 
  • la protagonista desempeña labores por debajo de su rango en la posada y no en el palacio del príncipe.
  • El príncipe se enamora de  Aurora a través de la música y le pide matrimonio en el bosque y no en el baile.
  • Los tres vestidos por las tres liras.
  • El cofre con los colgantes por la cajita de música.
  • Introducción de Helena como el personaje que le ayuda a sobrevivir.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Cuenta cuentos sobre devoralibros, fantasmas de desvanes y otros héroes (2)


El motivo de haber elegido este libro, se debe a una estupenda experiencia que  tuve no hace mucho tiempo leyéndolo con un niño de nueve años.  Se trataba de un trabajo del colegio para mejorar la comprensión lectora. El niño al que me refiero, disfrutó muchísimo con la historia, las ilustraciones que hizo una vez terminado el trabajo eran hermosas. Gracias a este libro conocí a  Cornelia Funke .

Cornelia Funke es una autora e ilustradora alemana que se formó como educadora y como ilustradora en la escuela de diseño de Hamburgo. Se inició en el mundo editorial gracias a su labor como ilustradora y como guionista. Pronto dejo los pinceles para empezar a escribir literatura infantil.
                                                                                                        
Escribió más de cuarenta libros que fueron traducidos a treinta idiomas. Su abanico literario abarca desde libros para  primeros lectores, hasta libros infantiles y juveniles. Entre sus mayores éxitos destaca El señor de los ladrones, una obra juvenil que triunfó a nivel internacional y la trilogía del Mundo de tinta. Es muy destacada la serie infantil Die wilden Hühner (Gallinas locas) que se desarrolla en un mundo real y no de ficción. Ha recibido numerosos premios y galardones nacionales e internacionales por su obra.

Ficha Bibliográfica
  • Título “Cuenta cuentos sobre devoralibros, fantasmas de desvanes y otros héroes”
  • Autora: Cornelia Funke
  • Ilustradora: Cornelia Funke
  • Editorial :EDAF
  • Fecha 1º edición: 2006
  • Edad en la que me baso ara realizar este análisis:  edades comprendidas  entre 9 y 10 años (4º de primaria)

Formato
Aspecto externo
El libro en la edición que leí (2013) es un libro de tapas blandas, edición de bolsillo muy manejable, ligero, fácil de sujetar y el grosor de sus hojas es adecuado para esta edad.
Considero que tanto las ilustraciones de la portada como las letras, que asemejan a un fantasma volando que forman el título del libro, son muy llamativas y poseen mucho atractivo para los jóvenes lectores.

Ilustraciones
Teniendo en cuenta las edades a las que va dirigida la historia (9-10 años) según las etapas descritas por Piaget nos encontraríamos en las operaciones concretas donde comienzan a  asentarse los conceptos abstractos y que permite que el niño trabaje más allá de lo observable por lo que las ilustraciones no son imprescindibles, sin embargo acompañan y complementan al texto y además de ser un descanso en el proceso lector.

Tipografía
Tiene un tamaño  adecuado, donde la letra no es ni muy grande ni muy pequeña (nunca de menos de 10 puntos) los márgenes son moderados y los caracteres, las palabras y las líneas están lo suficientemente espaciadas, lo que facilita la lectura. En el módulo docente F.Cubells nos muestra estas características de la etapa fantástico-realista en la Evolución de los intereses del niño con relación a la literatura.

Contenido
Tema
Esta es una historia de interiores, ocurre en el seno de una familia donde la vida cotidiana está unida a  la fantasía. La idea del secreto es algo que atrae a los niños y los convierte en héroes, la ternura del protagonista hará que salve los libros de su abuelo. El personaje fantástico hace que la historia tenga más fuerza y ayuda a cumplir el encargo.
A partir de los 10 años los niños aceptan la realidad, las aventuras y la búsqueda de lo bueno como la amistad, el cariño y el respeto. Esto ocurre con el devoralibros, ya que muchos niños podrían identificarse con Sten, en esta etapa evolutiva de operaciones concretas los niños reconocen la relación entre hechos y sentimientos (Centro de Orientación de Lectura. MEC. 1990) y la muerte de un ser querido es algo con lo que pueden identificarse fácilmente, además de sentirse “contagiados” por el gusto por la lectura.
En esta etapa fantástico-realista a la que va dirigida esta historia, los temas sentimentales resultan muy atractivos para los lectores: Sten hereda los libros de su abuelo tras su muerte, y aparece el devoralibros (uno de los temas preferidos en esta etapa en literatura infantil es el de los animales fantásticos, (F.Cubells.) 

El tema principal de esta historia es el secreto, el secreto que entrega el abuelo al futuro que es el niño. Esto está inmerso en las características de la narrativa de esta etapa donde asimilan mejor el tema al tratarse de historias de fantasmas, secretos y personajes fantásticos. La herencia que Sten recibe es inagotable porque la riqueza personal que transmiten los libros es la del conocimiento que hace que seamos más felices.

El tema secundario es la necesidad de la motivación para despertar el deseo de leer, en este caso el motivador es el devoralibros.

Estructura
Esta historia tiene una estructura lineal y sencilla donde nos encontramos con:
Planteamiento: El abuelo de Sten muere y le deja a la familia como herencia sus libros. A Sten le deja una caja para abrir en secreto. Los padres no quieren los libros y pretenden quemarlos pero Sten lo evita diciendo a su padre que él nunca quemaría sus revistas de coches después de su muerte. (En la etapa de operaciones concretas nuestros lectores ya reconocen la existencia de opiniones distintas a la suya)

Nudo: Veintitrés cajas de libros  acaban en el desván con los que Sten construye una cueva donde mete la caja del secreto dentro. No le gusta leer pero la caja tiene una carta pegada donde el abuelo le pide que salve sus libros, para ello puede usar el contenido de la caja. Paralizado con la pena, abre la caja donde se encuentra un animal peludo. Mientras Sten come, el animal peludo, el devoralibros come su libro “viaje pirata a La Tortuga”. Le cuenta que cuando su abuelo fue perdiendo  la vista y no podía leer, lo alimentaba con sus libros para que se los contara palabra por palabra.

Desenlace: Finalmente Sten se queda con los libros del abuelo en contra del deseo de su padre. De esta manera,  el devoralibros le cuenta todas las noches libros de aventuras, viajes a la luna, tiempos pasados, mundos sumergidos, cobardes, héroes, ladrones, traidores, lugares oscuros, secretos, tesoros…

Los protagonistas principales son tanto Sten como el Devoralibros, ambos protagonistas positivos (abiertos, optimistas, activos)  Desde el principio, el niño  manifiesta actitudes de héroe, es un personaje que suele gustar a los lectores porque se identifican con él, actúa, habla y siente como un niño y durante la historia siempre lleva a cabo sus ideas y convicciones. En la etapa fantástico-realista las motivaciones de los niños se centran en argumentos y acción de gran dinamismo, proyección e identificación de sus héroes y en este momento evolutivo,  a pesar de aceptar la realidad nuestros lectores juegan con la fantasía y qué mejor que la aparición de un ser como el  devoralibros que además aporta a la historia toda su trama. Gracias a él los libros son salvados y  Sten es salvado de la ignorancia.

En cuanto a los demás personajes,  los padres desempeñan el rol de personas prácticas a los que no les gusta leer y están menos unidos a Stan que su abuelo, un hombre sabio, soñador y juguetón.

Valores y contravalores
Un valor a destacar es que para llevar a cabo algo importante necesitamos la ayuda de los demás. Nuestro protagonista no podría conservar los libros de su abuelo sin la ayuda de su amigo.
 La buena relación entre los abuelos y los nietos es muy importante para crear lazos afectivos y de respeto a las personas mayores, y considero que el cariño y respeto que Sten muestra a su abuelo así como la tenacidad al construir la cueva con los libros para poder conservarlos son un ejemplo de comportamiento para nuestros lectores.
Contravalor: En el cuento queda muy claro que Sten manifiesta más respeto por su abuelo que sus padres.

Lenguaje
Como se describe en el cuadro de la Asociación Nacional de Editores a los 9 años nuestros lectores ya tienen dominados los aspectos mecánicos de la lectura y una amplia comprensión lectora, así como una gran capacidad de asimilación. El lenguaje cumple un papel muy importante en esto y en este libro se caracteriza por ser claro, sencillo, descriptivo, divertido y cotidiano muy acorde con el tema.
El mayor número de diálogos  ocurren en la relación entre los personajes principales, que son los que dan consistencia al relato y la mayoría de ellos llevan signos de admiración e interrogación.
En esta etapa como apunta F. Cubells  “Las frases no deben ser ni demasiado largas ni complicadas, y no han de dejar al lector dudas irresolubles ni situaciones de perplejidad no aclaradas”, algo que se cumple en esta historia, los párrafos son cortos y explicativos con abundantes pausas y el vocabulario empleado es sencillo.
La autora juega con el nombre del personaje fantástico, haciendo uso del simbolismo ya que el abuelo también era un devoralibros.
En nuestra historia nos encontramos con varias figuras literarias:

Comparaciones:
“Papá se puso rojo como la remolacha”
 “Los pelos de perro caían de la manta como lluvia

Hipérbole:
“Veintitrés cajas de cartón pesadas como piedras”

Adjetivación:
“¡Dame un libro! ¡Uno tostado y crujiente! No, espera. Uno horriblemente fantástico con muchos susurros, ¿vale?”

También utiliza la metáfora:
“Tú no eres de ellos. ¡Pero tu abuelo…!¡Qué devoralibros! Llegaba a tres al día, se los comía con los ojos, ¿sabes? sin hacer ni una miga con las letras” Aquí el personaje fantástico hace referencia a cómo el abuelo de Sten devoraba los libros (leyendo) al contrario que él que se los traga literalmente. Esta metáfora es un ejemplo de la importancia de la función poética que no es tanto el “qué se dice” sino el  “cómo se dice” y el enriquecimiento de vocabulario que  proporciona a los lectores.

Conclusión
El devoralibros es un elogio a la lectura, una historia fantástica y optimista inmersa en la vida cotidiana. La fantasía es la mejor manera de acercarnos al mundo de la infancia, soluciona la mayor parte de las situaciones complicadas y gracias a ella los niños optimizan sus problemas y llenan de alegría sus juegos. Por ello, la autora nos muestra como a través del desarrollo de la imaginación se resuelven problemas y nos permite buscar soluciones, que muchas veces son fantásticas pero no dejan de ser soluciones. Esta historia es entretenida y divertida, y consigue que nuestros lectores puedan sentirse identificados con el personaje y además  del fomento a la lectura, los temas q abarca pueden ser tratados en el aula reflexionando sobre la importancia de respetar a los mayores, la sabiduría que nos pueden transmitir y trabajando valores como el amor, el respeto y el cariño.

 Esta historia a pesar de ser corta, descubre distintos tipos de temas de lectura, los niños pueden a través de él hacer “música con las palabras”  de las aventuras, del espacio, de los tiempos pasados, de los héroes, de los ladrones, de los secretos, de los tesoros…

La literatura infantil educa sola, no necesita ser explicada sino escuchada o leída, nos predispone a la intriga y a la emoción.  La literatura infantil es un derecho que tiene la infancia, desarrolla la empatía y da a conocer múltiples situaciones que les ayudarán a desarrollarse y aprender inconscientemente.